Feliz 2012. Aquí empieza un año que, si bien para los editores de este blog se presenta con numerosos retos y desafíos, será un año duro para España y Europa. Si llevamos varios años en crisis, este no será diferente, pero si algo cambiará es que la situación poco a poco empezará a parecernos menos de crisis y más de normalidad, es posible que la economía española no de más de si en este contexto mundial, o quizás, como dicen algunos, sencillamente esté mal llevada.
Esto último es lo que ha debido pensar el nuevo equipo de gobierno que ha presentado las primeras medidas que tanto se esperaban. No son tan duras, no serán las únicas, pero está bien que las vallan soltando poco a poco, de esta manera no nos empachamos de malas noticias y, en consecuencia, de pesimismo. Dejemos que los ilusos gasten en rebajas.
No voy a enumerar las diferentes medidas pues ya son de sobra conocidas, y otros sitios con más capacidad de reacción han hecho buenos resúmenes, aquí uno de los mejores y más claros que he encontrado. “Temporales” nos repetían los cuatro jinetes del gobierno que inusualmente salieron a la rueda de prensa. Ministros que, nos cuentan, encabezan la lucha contra la crisis. Eufemismo, el de temporal, que no tiene mucho sentido en una democracia con elecciones cada cuatro años siempre precedidas de las medidas electoralistas desde el poder; eso sin contar con las llamadas “crisis” de gobierno cada dos o tres años, y que dan salida a los ministros menos fieles. Decir que son medidas temporales sin explicitar en el texto legislativo dicha temporalidad no es más que señalar que esas políticas se va a modificar cuando la popularidad del líder baje de un determinado y secreto nivel.
Antes de empezar con lo malo decir que si estoy de acuerdo con lo que, en un tono más académico de lo que estábamos acostumbrados, el Ministro de Economía decía sobre la subida de IRPF. Se trata de un impuesto menos regresivo que el IVA, por tanto en cuando a justicia social, es mejor opción, además, aunque seamos más conscientes del total que pagamos, ya que viene en la nómina, puede que lo tengamos menos en cuenta a la hora de comprar pues no aparece en las etiquetas de los precios.
En cuanto al resto es difícil decir algo bueno. Se recortan millones en educación e I+D, que sumados a los del anterior gobierno, sigo sin entender cómo diablos vamos a conseguir esos aumentos de la productividad y competitividad de los que todos hablan. Se toman medidas tan incoherentes como la recuperación por compra de vivienda (con el único objetivo lógico de trasladar el stock de los bancos a los ahorradores) pero a la vez se aumenta el IBI. Se toman medidas que sólo sirven para maquillar las estadísticas de productividad como la de ampliar la jornada laboral congelando sueldos a los funcionarios; ahora si dividimos salario entre horas la productividad será más alta, pero sin medidas más prácticas, nadie garantiza que esas 2.5 horas más semanales se trabaje de verdad. Pero hay más, aunque no creo necesario comentarlas pues, en base, son maquillaje institucional o populista.
Si me gustaría hablar de lo que no se ha hecho, que son más cosas de las que si se han hecho, y menos de las que se dicen que se van a hacer. Tampoco es que en la primera semana pudiéramos esperar muchas cosas, pero unos atisbos de lo que nos viene no hubieran estado mal. Lo único que se ha dicho del crecimiento es que pretenden llegar al equilibrio para poder financiarlo, cosa que yo no entiendo pues, con el equilibrio presupuestario que tanto nos va a costar conseguir y que estará férreamente vigilado por Merkozy, no entiendo cómo va a quedar dinero para potenciar nada. Pero, iluso de mi, supongo que habrán hecho sus cuentas y de algún sitio saldrá el crecimiento necesario, porque de estas medidas no, eso seguro. Tampoco se dice nada de la creación de empleo, que sin crecimiento yo veo difícil mejorar las cifras e desempleo, más allá de conseguir maquillar las cuentas sacando empleo sumergido. Además, estamos sin noticias de la tan necesaria como esperada reforma laboral que, en palabras de la Ministra de Trabajo va por buen camino, pero de la que no nos avanzan nada ni ellos, ni sindicatos ni patronal.
Y por último, si que me gustaría señalar uno de los puntos que si bien no han dejado tan claro como queremos, si ha dado pistas de por donde va a ir el futuro. Han eliminado el canon digital, pero pocas horas después aprobaron el tan dañino como impopular reglamento de la “ley Sinde”, y a mayores han aprobado una subvención a las sociedades de autores para compensar, y estoy por apostar que en la misma cuantía, los ingresos que dejen de recibir con dicho canon. Es decir, en esencia todo sigue igual pero con otro nombre: maquillaje, maquillaje y más maquillaje.
Se que llevan poco, se que quizás toda España y parte de Europa espere demasiado de este gobierno, pero unas cuantas pistas nos ayudarían a tomar mejor nuestras decisiones porque, como bien es sabido, con información incompleta no solo algunos dormimos mal, sino que las personas no tomamos buenas decisiones de conducta. Aunque bien pensado no es mala estrategia, mejor malo conocido que desastre por conocer.